Durante varios días, un grupo de estudiantes del IES Sabina Mora ha participado en una movilidad en Turquía vinculada al proyecto eTwinning “Balance Europe: Think Fair and Live Green!”, reconocido con el Sello de Calidad Nacional. La experiencia se ha desarrollado principalmente en la ciudad de Kütahya, donde nuestro alumnado ha convivido y trabajado junto a los estudiantes del Aysel Selahattin Erkasap Social Sciences High School, participando en actividades educativas, culturales y de convivencia. El viaje concluyó con una última jornada en Estambul.
Primer día: llegada a Kütahya y bienvenida
Tras la llegada a Kütahya, nuestros estudiantes se encontraron con sus compañeros turcos y comenzaron una semana llena de actividades compartidas.
Durante la primera jornada, el alumnado anfitrión mostró a nuestros estudiantes las instalaciones del centro y preparó una recepción muy especial. La bienvenida incluyó diferentes actuaciones musicales y de danza, que sirvieron como primer acercamiento a la cultura y las tradiciones locales.
Fue también el primer momento para reencontrarse, conocerse mejor y comenzar a estrechar los lazos entre los participantes de ambos países.
Segundo día: creatividad, trabajo en equipo y cerámica
En la segunda jornada, los estudiantes españoles y turcos trabajaron conjuntamente en las instalaciones de las oficinas de eTwinning.
Organizados en equipos internacionales, realizaron una actividad artística en la que elaboraron diferentes collages a partir de pinturas, combinando creatividad, expresión artística y colaboración.
Después de la actividad, ambos grupos compartieron mesa y tuvieron la oportunidad de disfrutar de diferentes platos de la gastronomía turca.
La jornada continuó con una visita a un museo de cerámica, una manifestación artesanal especialmente vinculada a la identidad de Kütahya. De este modo, el alumnado pudo conocer mejor una de las tradiciones culturales más representativas de la ciudad.
Tercer día: naturaleza, patrimonio y fotografía en Ayazini
La tercera jornada estuvo dedicada a conocer Ayazini, un entorno de especial interés paisajístico, histórico y cultural.
Durante la visita, los estudiantes participaron en una actividad por equipos mixtos en la que debían observar el entorno y fotografiar distintos elementos del paisaje, así como diversas esculturas y formaciones presentes en la zona.
La propuesta permitió trabajar la observación, la creatividad y la cooperación, al mismo tiempo que los participantes seguían interactuando y colaborando en un contexto diferente al del aula.
Cuarto día: gymkana por Kütahya y cena de despedida
La cuarta jornada fue especialmente intensa y participativa. Los estudiantes realizaron una gymkana por la ciudad de Kütahya, de nuevo organizados en equipos internacionales.
A lo largo de la actividad tuvieron que superar diferentes pruebas, tomar fotografías y conversar con personas destacadas de la ciudad. Esta experiencia les permitió conocer Kütahya desde una perspectiva más cercana y dinámica, al mismo tiempo que ponían en práctica sus habilidades comunicativas y de trabajo cooperativo.
Tras finalizar la gymkana, tuvo lugar una entrega de premios como reconocimiento al trabajo y la participación de los diferentes equipos.
Por la noche se celebró la cena de despedida. Fue un momento especialmente emotivo, en el que estudiantes y profesores pudieron compartir las últimas horas juntos y disfrutar también de diferentes bailes tradicionales turcos.
Último día: despedida y visita a Estambul
Tras despedirse de sus anfitriones y de los compañeros con los que habían compartido toda la semana, nuestros estudiantes pusieron rumbo a Estambul.
La última jornada permitió conocer algunos de los lugares más emblemáticos de la ciudad y acercarse a su historia, su patrimonio y su riqueza cultural.
La visita a Estambul puso el broche de oro a un viaje lleno de aprendizajes, convivencia, descubrimientos y nuevas amistades.
Una experiencia para recordar
Esta movilidad ha supuesto mucho más que una sucesión de visitas y actividades. Durante estos días, nuestros estudiantes han tenido la oportunidad de convivir con jóvenes de otro país, trabajar en equipos internacionales, conocer una nueva cultura y enfrentarse a situaciones reales de comunicación y colaboración.
Experiencias como esta permiten trasladar el aprendizaje más allá del aula y ayudan a desarrollar valores como la cooperación, la autonomía, el respeto por otras culturas y el sentimiento de pertenencia a un espacio europeo común.
Nos llevamos muchos recuerdos, nuevos aprendizajes y amistades que esperamos seguir cultivando en el futuro. Una experiencia inolvidable que ya forma parte de la historia de nuestro centro.

















































